Castillo de Pietrapelosa cerca de Buzet: torre, adarve y capilla medieval
Pietrapelosa conserva sus murallas sobre el valle de Bračana. Unas escaleras metálicas permiten subir a la torre y recorrer el adarve de la fortaleza.
En una cresta rocosa al oeste de Buzet se conserva una fortaleza con patios, una capilla y restos del edificio residencial. La restauración no restituyó todas las plantas y estancias originales. El recorrido actual atraviesa las ruinas, en las que se han instalado escaleras y pasarelas metálicas, de modo que se distingue la mampostería antigua de las estructuras destinadas a los visitantes.
La posición sobre el valle de Bračana explica la función militar del castillo. Desde la fortaleza se vigilaba el camino al pie de la cresta, en una zona conectada con el valle del Mirna. Desde la torre se contempla el paisaje actual y se entiende cómo se vigilaba el territorio.
En la Edad Media, los vasallos de los patriarcas de Aquilea administraban el castillo. Tras el establecimiento del dominio veneciano, el dux lo concedió en 1440 a Nicola Gravisi, de Piran. La propiedad abarcaba doce aldeas. La fortaleza también era, por tanto, un centro administrativo del territorio circundante, y sus dependencias residenciales alojaban a soldados y, de forma ocasional, a miembros de la nobleza.
Patios y ascenso entre las murallas
El conjunto tiene un gran patio exterior y otro más pequeño en la parte central. En el pequeño se ha instalado un escenario con posibilidad de realizar proyecciones, mientras que el espacio mayor también se utiliza para actos culturales. La visita al castillo no incluye por sí misma una representación ni otro programa.
La escalera metálica conduce hacia lo alto de la torre y al adarve junto a las murallas. Durante el ascenso se ven los patios y los restos del edificio residencial, lo que permite entender la distribución de los espacios dentro del recinto defensivo. Para recorrer la parte superior hay que subir por estas escaleras.
La capilla y las huellas de la vida en el castillo
La iglesia de Santa María Magdalena atendía las necesidades religiosas de los habitantes de la fortaleza. La pequeña capilla, cubierta con una bóveda de cañón, forma parte del mismo conjunto defensivo. Su historia continuó después del incendio que dañó el castillo a principios del siglo XVII: el último oficio religioso se celebró en 1793.
Los arqueólogos encontraron en la capilla fragmentos de pinturas murales bajomedievales, entre ellos restos de grafitos en alfabetos glagolítico y latino. Los frescos no se conservan como una decoración mural completa que pueda contemplarse hoy en la iglesia. Los hallazgos se custodian en el museo local de Buzet, por lo que la visita al museo puede completar lo que ya no se conserva en la propia fortaleza.
Visita por libre y conexiones con otros castillos
Pietrapelosa está separada del casco antiguo de Buzet, junto a la carretera en dirección a Livade. No forma parte de un recorrido a pie por la ciudad. Los visitantes individuales sin reserva previa acceden comprando la entrada en una máquina que solo acepta tarjetas. Las visitas guiadas se organizan con antelación. Los contenidos multimedia explican la historia del castillo y una parte está dirigida a los niños. Las degustaciones y recepciones son programas que se acuerdan por separado y no forman parte de la entrada ordinaria.
El proyecto KulTERRA vincula la restauración de Pietrapelosa con la del castillo Morosini-Grimani de Svetvinčenat. En Svetvinčenat se visitan interiores restaurados y espacios expositivos, mientras que en Pietrapelosa se recorren unas ruinas consolidadas y se sube al adarve. El palacio Soardo-Bembo de Bale muestra otra transformación: la familia Soardo acondicionó entre las antiguas torres defensivas un palacio urbano con grandes ventanas gótico-renacentistas.
Dirección: Kaštel Pietrapelosa, zapadno od Buzeta, Hrvatska
Total Rating de 0 opiniones
Sea el primero en dejar una opinión
Gracias por su opinión! Se publicará después de la verificación.